Crisis, bancos y bitcoin: claves para comprender las consecuencias económicas del COVID-19

Hechos clave: Los bancos centrales compran oro cuando crece el temor por el daño económico que dejará la pandemia.La criptomoneda pionera rompe con la tendencia de los mercados tradicionales y se fortalece.

La crisis sanitaria por el coronavirus, ha hecho que la economía caiga en picada y con ello, muchas personas se preguntan en estos momentos ¿qué hacer con sus finanzas? Hay múltiples cosas por las que preocuparse, en este momento, como las medidas que están adoptando los bancos, la crisis, las consecuencias por COVID-19, y además, el precio de bitcoin. Es por ello que en este artículo presentamos algunas claves que pueden ayudar a comprender la magnitud de los efectos económicos que dejará la pandemia.

El coronavirus también ha impactado en el mercado de las criptomonedas. El 11 de marzo cuando la Organización Mundial de Salud (OMS) decretó pandemia global, de inmediato se produjo un impacto directo en todos los mercados. Los efectos del COVID-19 se han sentido en todos los sectores, incluyendo el de las criptomonedas, los de valores, los bancos, hasta los mercados de futuros y un día después del anuncio, bitcoin cayó más de 40% rompiendo la barrera de los 4.000 dólares por unidad.

Los temores de que se aproxima una recesión global, se han desatado recientemente a medida que continúa la pandemia. El Fondo Monetario Internacional vaticinó que la crisis sanitaria traerá como consecuencia una histórica crisis, no vista desde la Gran Depresión ocurrida hace más de 90 años. A la par de ello, los bancos centrales están adoptando medidas que ayudan a entender, que están haciendo preparativos para enfrentar una profunda crisis, como por ejemplo, una ola de compras de oro.

Oro por toneladas

Según los últimos datos publicados por el Consejo Mundial del Oro, los Bancos Centrales de todo el mundo agregaron en febrero, unas 36 toneladas de oro a sus reservas. La cifra fue 33% superior a las compras que hicieron los bancos durante el mes de enero. Turquía fue el mayor comprador de oro, ya que durante el mes de febrero, agregó unas 24,8 toneladas a sus depósitos.

Rusia también aumentó su arsenal de metal precioso, agregando 10.9 toneladas de oro a su tesoro, aún cuando en septiembre del 2019 ya superaban los USD 100 mil millones en oro almacenado en sus bóvedas. Otros grandes compradores de oro durante el mes de febrero fueron Bulgaria (3 toneladas), Grecia (1 tonelada), Kazajstán (1,8 toneladas) y Qatar (1,6 toneladas).

“A menudo nos preguntan si la demanda del Banco Central se mantendrá. Los últimos dos meses sugieren claramente que el oro continúa siendo un componente importante de las reservas extranjeras a pesar de los altos niveles de demanda en los últimos años. Pero, como todo lo demás, la reciente inestabilidad e incertidumbre del mercado estarán a la vanguardia de la mente de los Bancos Centrales «, señaló en su publicación el Consejo Mundial del Oro.

A principios de este año, el director de inteligencia de mercado del Consejo Mundial del Oro, Alistair Hewitt, dijo que hay dos factores principales que impulsan a los Bancos Centrales a comprar el metal amarillo. Uno de estos factores es la inestabilidad geopolítica, mientras que el segundo es, un política monetaria extraordinariamente laxa. Los Bancos Centrales están mirando hacia el oro para equilibrar parte del riesgo. También, tenemos tasas y rendimientos negativos para una gran cantidad de bonos soberanos«.

Ansiedad en Wall Street

A principios de abril, Bank of America realizó una encuesta que contó con la participación de un total de 207 Gerentes de Fondos Globales, con activos administrados por USD 597 mil millones. La encuesta capta la ansiedad de Wall Street sobre el mercado y sugiere que los administradores de fondos están preservando el efectivo.

El 93% de los encuestados cree que habrá una recesión en los próximos doce meses. Además, parece que están convencidos que el rescate de la economía tomará un tiempo antes de mejorar, ya que el 52% cree que la recuperación económica producto del impacto por el COVID-19 tendrá forma de U, el 22% dice que tendrá forma de W y solo el 15% dice que el restablecimiento tendrá forma de V, reveló una nota del portal Financial Express

La ansiedad del mercado ha empujado a los administradores de fondos a buscar seguridad en el efectivo, señala la encuesta. Los niveles de efectivo aumentaron a 5.9%, el nivel más alto visto desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Las preocupaciones de recesión se han intensificado, lo cual está conduciendo a los administradores de fondos a reducir la exposición a los activos cíclicos y a rotar hacia activos defensivos. La asignación a las acciones globales se desplomó 29 puntos porcentuales a 27% mes a mes, la más baja desde marzo de 2009. La asignación actual está por debajo de su promedio a largo plazo, señala la encuesta.

Si bien la asignación a las acciones estadounidenses aumentó en abril, la asignación a la zona euro y los mercados emergentes disminuyó. «Los Gerentes de Fondos encuestados continúan siendo dueños del crecimiento (tecnología), aumentan su exposición hacia activos defensivos (atención médica, productos básicos) y reducen las asignaciones a sectores orientados al crecimiento cíclico (energía, recursos, bancos)», apunta el documento de Bank of America.

Los bancos incrementan sus reservas

Los bancos estadounidenses publicaron la semana pasada, sus resultados del primer trimestre de 2020, en el que muestran que sus ganancias han caído en picada. Los dividendos del primer lapso de Wells Fargo cayeron un enorme 90%, mientras que las pérdidas de JPMorgan Chase fueron de un 70%. Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs y Morgan Stanley también vieron caer sus ganancias.

El brote de coronavirus ha cerrado negocios en todo el país y ha dejado a millones de estadounidenses sin trabajo. Los prestatarios que estaban en buena forma hace solo unas semanas ahora tienen dificultades financieras y corren el riesgo de no pagar sus préstamos. La Reserva Federal y el gobierno de los EE. UU. Están tomando medidas sin precedentes para garantizar que los mercados crediticios puedan funcionar y para obtener fondos que necesitan con urgencia para los hogares y las pequeñas empresas, señala una nota difundida por la agencia AP.

Varios de los bancos más grandes de los Estados Unidos han reservado miles de millones de dólares, ya que esperan pérdidas masivas por incumplimiento de préstamos. Por ejemplo, Wells Fargo, reservó unos USD 3.1 mil millones para cubrir las pérdidas crediticias esperadas durante esta crisis económica sin precedentes. Más tarde, Wells Fargo, el mayor prestamista hipotecario del país, informó una considerable disminución de sus ganancias, con una caída del 89% equivalente a USD 653 millones durante el trimestre. Sus ganancias por acción cayeron de USD 1,20 durante el año anterior a solo 1 centavo. El CEO del banco Charlie Scharf dijo: “hemos entrado en un mundo que nunca antes habíamos visto. Hay muchas incógnitas”.

También, JPMorgan, uno de los mayores emisores de tarjetas de crédito del país, aumentó sus reservas como medida preventiva ante una ola de posibles préstamos incobrables. La institución bancaria reservó unos USD 6.8 mil millones en el primer trimestre de 2020, con la posibilidad de incrementar la cifra para el segundo trimestre. El banco más grande de los EE. UU., además informó que sus ganancias del primer trimestre cayeron casi un 70% unos USD 2,87 mil millones en el primer trimestre con respecto a los USD 9,18 mil millones generados por el banco para el mismo período del año anterior.

Bank of America, el segundo banco más grande de los EE. UU., por activos totales, registró una caída del 45% en las ganancias durante el primer trimestre de 2020 por unos USD 4 mil millones. La pérdida incluye una acumulación de reservas de USD 3.6 mil millones «debido principalmente al deterioro de las perspectivas económicas relacionadas con covid-19», reveló el banco en su informe trimestral.

Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo declaró pérdidas por el orden del 46% unos USD 1.21 mil millones en el primer trimestre. Con una cartera de préstamos más pequeña que sus pares, la compañía reservó USD 937 millones por previsión de merma en los pagos de los creditos. Sin embargo, esta cantidad fue considerablemente superior en comparación con los USD 224 millones reservados en el la misma temporada del 2019, tal como detalló una nota de CNBC.

Bitcoin se fortalece

En medio de todo el panorama sombrío que muestra los bancos tradicionales, parece que no todo son malas noticias cuando el mundo es impactado por la pandemia del COVID-19, pues bitcoin puede representar una alternativa para enfrentar la recesión que se viene este año. Un estudio reciente difundido por Bloomberg, encontró indicios de que Bitcoin, además de romper con la tendencia que se está observando en los mercados tradicionales, también se fortalece.

Algunas de las señales optimistas encontradas por el analista Mike McGlone señalan que el índice de inversión Standard & Poor’s 500 (S&P 500) coloca a bitcoin entre los activos que producen amplios beneficios a un costo de alto riesgo, incluso cinco veces superior. Sin embargo, el mercado de las criptomonedas solo se contrajo 5% en 2020 frente al desplome de casi un 22% de los índices bursátiles. Además, Bitcoin se convierte en un activo menos riesgoso. «La criptomoneda primigenia todavía es susceptible a la marea del mercado bursátil en retroceso, pero es más una condición divergente. Bitcoin sigue cerca de un 9% en 2020 y se acerca a su nivel de soporte de USD 8.000, a pesar de una correlación del 20% de S&P 500», señala el informe.

El documento agrega que bitcoin está en un proceso de transición similar al oro, y sugiere que fortalece la narrativa de que es oro digital, como tanto se le ha llamado, dado que es inmune al impacto negativo que también está recibiendo el mercado tradicional, el cual está reaccionando de una manera diferente. El analista Alberto Cárdenas, consultado por CriptoNoticias indica que las posibilidades de que el precio de bitcoin continúe en alza, en medio de la pandemia por COVID-19, están relacionadas con que los bancos centrales comiencen a presentar planes de rescate y proyectos para estimular a las economías. Estas medidas, junto con la impresión de dinero inorgánico de los gobiernos y los bancos, junto con mayores niveles de inflación, podría beneficiar a bitcoin en tiempos de COVID-19.

La correlación entre los comportamientos de bitcoin y el oro en el mercado ha alcanzado un máximo histórico, como lo reportó CriptoNoticias a principios de abril. La correlación entre ambos activos pasó por primera vez de 0,6 en la métrica «Return Rolling Correlation», según demostró un análisis de la firma Coin Metrics. Ese mismo informe agrega que «un examen más detallado de Bitcoin y el oro proporciona alguna evidencia de que la narrativa de Bitcoin como activo de refugio está intacta y podría ser más fuerte que nunca».

Referencia: criptonoticias.com

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