La dificultad de Bitcoin Cash luce volátil antes del Hard Fork del 15 de noviembre

Un hard fork planificado en Bitcoin Cash (BCH) impondrá cambios técnicos relativamente simples a su mecanismo de consenso que no dividirán la cadena, a pesar de algunas turbulentas corrientes subterráneas en la comunidad de la moneda con respecto a cuestiones que recientemente se han vuelto difíciles de ignorar. La deslealtad y tal vez la manipulación entre los mineros, o simplemente la posibilidad de tal hecho ha reorientado la conversación antes de la fecha límite del 15 de noviembre.

Estos temas no se han abordado el “hard fork planificado” que se viene este 15 de noviembre, un término que ha sido politizado para representar luchas comunitarias y divisiones en las cadenas – pero en este caso, es algo bastante benigno.

Las actualizaciones menores son compatibles con todos los mineros y deberían mejorar la funcionalidad básica para los usuarios de toda la cadena, algo con lo que es difícil estar en desacuerdo. El único eco de la disidencia es escuchado por aquellos que creen que las recientes anomalías indican que BCH necesita una reparación más seria.

Los problemas en las comunidades Bitcoin (BTC) o Bitcoin Cash siguen estando entrelazados, años después de su separación. La similitud de las Blockchains de BCH y BTC para la minería y la facilidad con la que los mineros cambian de una a otra son dos de los mayores problemas que afectan a ambas cadenas en términos de ofrecer las mejores condiciones de pago.

Esta cuestión sigue estando presente, incluso cuando el propio BCH está preparado para una nueva iteración denominada Bitcoin ABC. Se podría decir que la comunidad sigue descuidando un Algoritmo de Ajuste de Dificultad (DAA, por sus siglas en inglés) potencialmente defectuoso, actualizado en una propuesta ampliamente criticada por personas influyentes en el mundo de BCH hace dos años, que podría estar indicando a los mineros que el control del que han disfrutado hasta ahora no está por ser limitado.

La historia hasta ahora

Bitcoin Cash ha tenido una larga historia a pesar de su relativamente corta vida. El 1 de agosto de 2017, se separó de BTC a través de una bifurcación, siendo una de las principales razones un desacuerdo sobre cómo ajustar la dificultad de la minería, cómo escalar mejor, y otras ideas fundamentales.

Ambas criptomonedas utilizan la prueba de trabajo (PoW, por sus siglas en inglés) para firmar nuevos bloques de transacciones, y para mantener sus redes trabajando de forma correcta, cada una de ellas tiene como objetivo un tiempo de generación de bloques de tan sólo 10 minutos en promedio, o 144 bloques por día.

Esta es la razón por la que la última iteración de DAA ajusta la dificultad de minería después de cada bloque de BCH, basándose en una ventana móvil de los últimos 144 bloques de BCH. Bitcoin, en cambio, sigue utilizando el mismo algoritmo que ajusta la dificultad cada 2016 bloques.

El objetivo del algoritmo diferente de BCH es que las condiciones se mantengan estables y predecibles a pesar de una cantidad impredecible de potencia de hashing disponible. Sin embargo, sólo dos años es como un siglo para la Blockchain. El algoritmo de Bitcoin Cash pudo haber sido idealista en la forma en que asumió un ecosistema equitativo y totalmente descentralizado en 2017, apoyado por usuarios individuales en lugar de por los grandes grupos mineros y los mineros ASIC de hoy 15/11/2019.

Problemas de Hashrate

Algunas tendencias curiosas en el hashrate del BCH y las largas brechas entre bloques parecen ilustrar que los grandes mineros han olido sangre en el agua y ahora pueden estar jugando con el método imperfecto del algoritmo para ajustar periódicamente su dificultad.

Una explicación es que los grandes y desconocidos pools de minería que han concentrado el poder de hashing pueden supuestamente involucrar a la red en intervalos medidos para mantener la dificultad del BCH relativamente estática, al mismo tiempo que desplazan su peso a otro lugar. La estrategia implica una producción rápida de 144 bloques, seguida de una rápida eliminación de su capacidad colectiva para minar BTC, por ejemplo, antes de que el algoritmo reaccione y aumente la dificultad.

Estos mineros furtivos pueden ganar hasta un 8% más por aprovechar esta técnica teórica, a expensas de los mineros «honorables» que se adhieren a una red independientemente de su rentabilidad.

Los problemas económicos son irreprochables en las criptomonedas

Por ahora, este fenómeno se considera como no confirmado, y como algunos señalan, las discrepancias pueden ser simplemente un efecto del próximo halving de Bitcoin Cash en el año 2020. Un colaborador señaló que es más probable que los que tienen poder de hash se estén diversificando en este momento y que dirijan sus máquinas a BCH desde BTC en previsión del evento.

Han surgido otras preguntas acerca de la legitimidad detrás de los temores sobre este tipo de manipulación. ¿No se vería así en algunos gráficos cualquier migración de poder de hash de BTC a BCH, independientemente de si sus intenciones eran buenas o malas? ¿Pueden incluso considerarse «malas» las intenciones si los incentivos económicos personales son una variable deliberada en el funcionamiento de cualquier Blockchain descentralizada?

Cualquier minero que emplee un algoritmo de cambio entre redes Blockchain que sea más sofisticado que el algoritmo utilizado para ajustar la dificultad de una Blockchain importante como resulta ser la de BCH debe ser elogiado, según la opinión de algunos. Cuando se extraen muchas monedas diferentes utilizando el mismo hardware, es lógico que los mineros extraigan la moneda más rentable en un momento dado, ya que sus costes de electricidad y hardware requieren que sean oportunistas siempre que sea posible.

Dadas las impredecibles fluctuaciones de precios en el mercado de las criptomonedas, no hay garantías de que estos mineros no vayan a perder a largo plazo, así que, ¿quién está perdiendo realmente? Sin embargo, otro problema potencial es que muchas direcciones desconocidas son responsables de la tendencia reciente, y algunos han advertido que puede ser el resultado de un ataque del 51%.

Sin embargo, el halving es sólo una explicación de por qué el hashrate entrante es natural y no malicioso. Los mineros utilizan intencionadamente un texto diferente de Coinbase en las transacciones, inflando la cantidad relativa de hashrate atribuida a diferentes entidades desconocidas, y han estado llegando a las redes de BTC y BCH de manera predecible desde 2018.

El experto en ciberseguridad y fundador de la solución de nube descentralizada HyperSphere, Evgen Verzun, está de acuerdo con este sentimiento y minimizó los temores de un ataque. Lo anotó en una conversación con Cointelegraph:

«Las tasas de hash de todo el sistema que sufren drásticamente de un ataque coordinado ya no se consideran descentralizadas y, ello implica que siempre han sido vulnerables a un ataque del 51%. Estos ataques se dirigen a pools, ordenadores o nodos, y su objetivo es crear condiciones de red rentables, pero ningún culpable en este caso ha obtenido ingresos».

ABC descuida un problema primordial en BCH

El problema no es que los mineros se estén comportando racionalmente al cambiar de cadena, que estén planeando algún tipo de ataque, o que el algoritmo esté tomando en cuenta erróneamente los factores externos – podría ser simplemente que las dos Blockchains nunca han desincentivado verdaderamente a los mineros de intercambiar entre ellas.

Un cambio de software que requiera un cambio en el hardware (como por ejemplo establecer un minero específico para BCH), pueden ser una solución dura que ahogaría el poder del hash para BCH, pero también podría funcionar mejor que intentar usurpar el trono minero de Bitcoin.

La coexistencia es una carga para ambas criptomonedas. Por lo tanto, aunque no hay ningún cambio relevante programado para la próxima actualización de ABC, las dos redes podrían – y quizás deberían – continuar existiendo en una especie de tándem. Verzun, sin embargo, dijo a Cointelegraph que las dos criptomonedas no están en los mismos términos en esta relación:»En comparación con el modelo de consenso estable pero lento utilizado por Bitcoin, la seguridad de Bitcoin Cash parece muy dudosa en este momento».

Verzun continuó diciendo que debido a las reglas de la Blockchain, la red está controlada por los mineros que tienen la mayoría, pero no pueden permanecer anónimos para siempre. Por lo tanto, si la identidad del minero es realmente desconocida, entonces ya no será posible cambiar las reglas que regulan la dificultad minera o que establecen el tiempo de generación de bloques, ya que sería difícil iniciar una conversación o llegar a un consenso. Verzun concluyó: «En este caso, BCH ABC debería aumentar la tasa de hash de sus mineros para que el poder de decisión vuelva a la red o para llegar a un acuerdo con las grandes empresas mineras».

Referencia: es.cointelegraph.com

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