Los Negocios del Futuro se Regirán por Contratos Inteligentes.

Los  contratos inteligentes (smart contracts), son acuerdos en los que dos o más involucrados se comprometen a cumplir una serie de condiciones, y sus elementos fundamentales son los mismos: el consentimiento voluntario de todas las partes, el objeto del contrato (bien o servicio), y una causa justa, verdadera y lícita. Los Smart Contracts son posibles gracias a la tecnología Blockchain, que también hizo posible la creación de la moneda digital Bitcoin desde el año 2009, en 1997 el jurista y criptógrafo Nick Szabo, por primera vez en el mundo, define en detalle el concepto smart contracts

De este modo, estos contratos inteligentes, tienen la capacidad de modular transacciones en función de los niveles de confianza de las partes implicadas. Al estar escritos en un lenguaje codificado ocasionan que ninguna de las partes que están involucradas en el acuerdo sean capaces de conocer el funcionamiento interno del mismo, un contrato inteligente está diseñado bajo un concepto de condiciones que aportarán agilidad al sector de los negocios. Estos contratos funcionan en la cadena de bloques y, a priori, no necesitan la intervención de las personas para comprobar y ejecutar su cumplimiento.

Asimismo, se tratan de “scripts” (códigos informáticos) escritos con lenguajes de programación, siendo los términos del contrato  sentencias y comandos en el código que lo forma. Por lo tanto, un contrato inteligente es capaz de ejecutarse y hacerse cumplir por sí mismo, de manera autónoma y automática, sin intermediarios ni mediadores.

Evitan el lastre de la interpretación al no ser verbal o escrito en los lenguajes que normalmente se habla. Así los contratos pueden ser convertidos a código de computadora, almacenados, replicados y supervisados por la red de computadoras en las que corre el Blockchain. Esto también resultaría en un sistema de transferencia de dinero y de recepción de productos o servicios.

En el mismo sentido, al sustituir la gestión humana por la inteligencia de un sistema; que cuenta además, con la capacidad de contabilizar, determinar, asegurar de manera automática y segura las condiciones de un contrato bajo un costo menor, es posible determinar que la inteligencia artificial se ha vuelto una mejor opción. El resultado es un acuerdo virtual blindado con todas las eventualidades cubiertas, de manera que si todas las partes entregan lo acordado, no existirá posibilidad de fraude.

Por lo tanto, el propósito en el diseño de los contratos inteligentes es permitir a la gente comerciar y hacer negocios con extraños, generalmente a través de Internet, sin la necesidad de un sitio de autoridad centralizado para actuar como intermediario.

Entre las plataformas de contratos inteligentes más reconocidas se encuentra Rootstock, una de los sistemas más utilizados por los inversionistas de Bitcoin. El vicepresidente de tecnología Blockchain en IBM, Jerry Cuomo, cree que los contratos inteligentes pueden ser usados en muchos sectores, desde servicios financieros hasta atención médica y seguros.

Del mismo modo, es posible realizar contratos inteligentes con Bitcoins, sin embargo, es necesario que un software ejecute la gestión de los acuerdos, pues esta criptomoneda no cuenta con ese sistema. En el 2014 surgieron dos plataformas de código abierto destinadas a la implementación de los contratos inteligentes:

Codius: desarrollada por Ripple Labs, una compañía que también ha creado su propia moneda digital llamada Ripple, está diseñada para funcionar con diversas criptomonedas.

Ethereum: desarrollada inicialmente por un joven programador, Vitalik Buterin, cuando apenas tenía 20 años de edad, funciona con un sistema de pagos y una moneda propios, totalmente nuevos. La moneda se llama “ether” y su desarrollo se financió mediante crowdfunding.

En este orden de ideas, los contratos inteligentes se avizoran en los negocios del futuro y en el presente ya se encuentran anclados en:

Compra de inmueble: Se establecerá la cantidad de dinero que deberá ser pagada mensualmente, así como la cantidad de meses y la condición del no pago. Además, también se añadirá el título de la propiedad al contrato. Una vez el contrato sea creado, no existirán intermediarios ni forma de modificarlo.

Elecciones: Cualquier tipo de elección (así sea una encuesta) puede ser registrada en un smart contracts, de manera que la opción ganadora desencadenaría una consecuencia específica. Además, las votaciones entrarían en la cadena de bloques y serían imposibles de modificar o alterar.

Apuestas: Al no tener que depender de la confianza, ahora las apuestas serán mucho más segura entre dos o más individuos. Sin embargo, una casa de cambio podría abrir contratos inteligentes para cada juego.

Prevención de incumplimiento: Uno de los primeros ejemplos comunes de crear un contrato inteligente es la Gestión de Derechos Digitales o tecnologías DRM. Este tipo de contrato no toma ni procesa entradas, sino que simplemente se impone haciendo imposible que rompas el contrato actuando de una manera no autorizada, por ejemplo, copiando música o un archivo de vídeo que está protegido por derechos de autor.

Ley de propiedad: Las criptodivisas como Bitcoin, pueden ser pensadas como un conjunto de contratos inteligentes que hacen cumplir la ley de propiedad. Las técnicas criptográficas se utilizan para garantizar que solo el propietario de un token digital como es Bitcoin pueda gastarlo. Ya existen varios mercados de activos descentralizados, que amplían la gama de manera que muchos activos digitales diferentes puedan negociarse en una sola cadena de bloques. El mismo principio también puede extenderse a productos físicos con controles electrónicos o microchips integrados.

Propiedad intelectual: El pago de regalías a veces es un proceso complicado, mientras que con los contratos inteligentes es mucho más fácil añadir los derechos de cada miembro.

Servicios financieros: La criptodivisa obviamente, abre una amplia gama de casos de uso diferentes para los contratos inteligentes que de otro modo no sería posible. Por ejemplo, sistemas como el utilizado por BurstCoin son capaces de ejecutar subastas que comprueban automáticamente al mejor postor dentro de un límite de tiempo establecido y reembolsar a todos los demás, transferir automáticamente fondos inactivos o ejecutar un riesgo descentralizado.

Este tipo de contrato inteligente solo toma valores numéricos muy sencillos como entradas, realiza evaluaciones puramente matemáticas y genera una transacción financiera a través de un protocolo de criptografía.

Aplicación de crédito: Una extensión de la ley de propiedad y un ejemplo clásico de cómo los contratos inteligentes pueden utilizarse en el mundo real, son los contratos de crédito que inhabilitan tu producto si no puedes hacer tus pagos. Por ejemplo, puedes imaginar un futuro quizás no tan lejano en el que compras un nuevo coche a crédito, no puedes hacer los reembolsos, y tu coche simplemente bloquea sus puertas y se conduce de vuelta a la concesionaria.

Préstamos: podrían almacenarse como contrato inteligente en la cadena de bloques junto con la información de las garantías de la propiedad. Si el deudor no efectúa un pago, el contrato automáticamente podría revocar las claves digitales que le dan acceso a las garantías.

Depósito en garantía: los contratos inteligentes se pueden configurar fácilmente como cuentas de depósito en garantía que hacen un seguimiento del intercambio entre dos partes. El comprador de bienes o servicios transferiría el pago a la cuenta del contrato.

El contrato supervisaría los servicios externos (aplicaciones de empresas de mensajería) y, una vez transferida la propiedad del vendedor al comprador, el contrato liberaría automáticamente los fondos al vendedor. Este sistema podría extenderse a todas las compras realizadas por Internet, por ejemplo, ya que los gastos serían mínimos.

Controles de gasto: Las carteras Bitcoin controladas por contratos podrían incluir muchos tipos diferentes de controles complejos, desde límites de reintegro diarios hasta la concesión o la rescisión del acceso a entidades específicas. La generalización de este fenómeno llevaría a la noción de dinero programable, un tipo de dinero que puede establecerse de modo que se gaste únicamente en determinados tipos de activos, en una zona geográfica, entre dos fechas, etc. y que podría ser usado en empresa privada, instituciones públicas y organizaciones no gubernamentales y limitar con ello la corrupción.

Herencias y donaciones: Las herencias podrían automatizarse estableciendo la asignación de activos tras el fallecimiento. Una vez que el contrato inteligente puede verificar la condición de activación, en este caso el fallecimiento, el contrato entra en vigor y los activos se reparten. También podrían crearse contratos con donaciones para ejecutarse en un determinado momento, por ejemplo, cuando tu hijo sea mayor de edad.

De este modo, se avizora que los contratos inteligentes formarán parte de la mayor diversidad de negocios pues pueden desarrollarse con éxito en gran número de aplicaciones descentralizadas, cuya piedra angular es Blockchain. De ahí que, los grandes empresarios y corporaciones van a tener que entender cómo las tecnologías Blockchain afectan al entorno de negocios, transaccional, de procesos de sus clientes, y adecuar sus servicios a ese entorno.

Referencia: oroyfinanzas.comtecnologiabitcoin.com, criptoactual.com

Descargo de responsabilidad: InfoCoin no está afiliado con ninguna de las empresas mencionadas en este artículo y no es responsable de sus productos y/o servicios. Este comunicado de prensa es sólo para fines informativos, la información no constituye consejo de inversión o una oferta para invertir.

 

 

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